El portavoz del presidente de Estados Unidos para el Mundial rechazó las sanciones que piden los ingleses y defendió el derecho a la libertad de expresión que el gobierno libertario buscó cercenar.
El gobierno de Donald Trump salió en defensa de los jugadores de la Scaloneta que mostraron la bandera de las Malvinas tras el partido contra Inglaterra y dejó en un ridículo mundial al gobierno de Javier Milei, que avaló la prohibición de banderas que aludan a las Malvinas por considerarlas «mensajes de odio», según dijo la ministra Monteoliva.
Luego de la ministra de Seguridad intentara quedar bien con Milei haciendo un gesto al Reino Unido, el gobierno entró en un laberinto del que no puede salir. El presidente recibió miles de comentarios negativos por ponerse del lado de los ingleses, que querían evitar pronunciamientos sobre las islas argentinas.
El libertario se la pasó los últimos dos días descalificando a los jugadores e incluso mandó a su vocero a desmentir a Lionel Messi, que dijo que la gente no llega a fin de mes y la pasa mal en Argentina.
Este viernes el tema escaló al peor escenario imaginable para Milei: su ídolo Trump se puso del lado de los jugadores y desestimó cualquier intento de sancionarlos, como habían sugerido los propios funcionarios del gobierno argentino.
Giuliani respaldó a los jugadores con una respuesta que ya recorre el mundo. «Mira, creemos en nuestros derechos de la Primera Enmienda aquí en los Estados Unidos de América», dijo en primer término
«Creo que esta va a ser una final increíble, ¿no? Al pensar en Argentina, la increíble remontada que lograron contra el equipo inglés, que era realmente bueno. Mucha gente pensó que este sería el año en que finalmente, después de 60 años, Inglaterra llegaría a una final. Tendrán que esperar hasta el 2030 o más. Pero, sabes, Messi es uno de los mejores de todos los tiempos», dijo en una chicana al reclamo de los ingleses.
«Y, en cuanto a la capacidad, la oportunidad de poder hacer esas declaraciones, tienen la capacidad de hacerlo en los Estados Unidos de América», remató Giuliani, que de este modo dejó en ridícula la maniobra de Milei y Monteoliva para bloquear las expresiones de los argentinos en Atlanta.
Incluso después que los propios jugadores se burlaran de la «medida» de Monteoliva, Milei había dicho que habían sido «imprudentes» por mostrar la sábana que rezaba «Las Malvinas son argentinas». Además, agregó que no sabían nada de diplomacia pese a que gracias a la bandera, los jugadores lograron que en Inglaterra se abra el debate sobre si no es hora de negociar con Argentina por las Islas Malvinas.

