El penal que Thiago Almada convirtió en su segundo intento fue uno de los momentos más particulares de la victoria de River ante Banfield en el Florencio Sola. El arquero del Taladro, el Ruso Rodríguez, había hecho todo bien: adivinó la intención del mediocampista, se arrojó hacia su derecha y logró contener el remate. Sin embargo, la jugada no terminó ahí. El VAR intervino y advirtió una invasión de área de un futbolista de Banfield, por lo que Leandro Rey Hilfer debió ordenar la repetición.
El arquero de Banfield se refirio a la repetición del penal con el que River anotó el segundo gol del partido. Video: /HDBanfield
La decisión generó el enojo del arquero local, que después del encuentro cuestionó el criterio utilizado para sancionar la infracción. Según explicó, si se aplicara ese nivel de rigurosidad en todos los penales, habría que repetir una enorme cantidad de ejecuciones. “Hubo invasión, pero Montiel estaba al lado. Van a tener que patear 200 veces cada penal entonces de esta manera”, sostuvo el Ruso Rodríguez, quien no ocultó su disconformidad con la intervención del VAR, a cargo de Lucas Novelli.
La secuencia fue clara. Almada tomó la pelota y ejecutó el penal, mientras que el arquero de Banfield adivinó el remate y consiguió rechazarlo. En ese momento, Luis Abraham, defensor del Taladro, ingresó al área antes de que el balón estuviera en juego y, después de la atajada, intervino directamente al rechazar la pelota. Esa segunda acción fue la que terminó siendo determinante para que el VAR avisara a Rey Hilfer.
El reglamento, en este caso, respalda la decisión arbitral. La Regla 14 establece que, si un jugador invade el área antes de que el balón esté en juego y posteriormente interviene directamente en la jugada, la infracción debe sancionarse con la repetición del penal. Por ese motivo, desde el punto de vista reglamentario, la intervención de Novelli fue correcta.
Video: ESPN
Pero el Ruso Rodríguez puso el foco en otro aspecto: la naturalidad de los movimientos dentro del área durante la ejecución de un penal. “Aparte la pierna está en el aire, si nos ponemos a revisar en una foto, en una fracción de segundo, me parece que perdemos la naturalidad del fútbol”, argumentó.
El arquero también planteó un escenario hipotético para cuestionar la aplicación de la norma. “Si la pelota que atajé le caía a algún jugador de River, quiero ver si lo anulaban y lo repetían”, disparó.
La bronca del arquero se dio, además, en un contexto en el que había conseguido imponerse inicialmente ante uno de los refuerzos más importantes de River. Almada ya había avisado durante el primer tiempo: primero con un remate de tiro libre que pasó cerca y luego con otro disparo que también estuvo a centímetros de convertirse en gol. Desde los doce pasos, en el primer intento, volvió a encontrarse con Rodríguez.
El festejo, sin embargo, tuvo que esperar. La invasión de Abraham modificó el desenlace y le dio una segunda oportunidad al futbolista de River. Esta vez, Almada no perdonó: cruzó el remate, fuerte y abajo, lejos del alcance del Ruso, para marcar su primer gol con la camiseta del Millonario.

