Pep Guardiola volvió a involucrarse públicamente en una causa humanitaria. Esta vez, el entrenador español, quien disfruta de una pausa en su carrera tras un ciclo repleto de éxitos en el Manchester City, abrió las puertas de su tradicional campus de verano para recibir a 28 niños palestinos que fueron afectados por la guerra en la Franja de Gaza y que viajaron a Cataluña para participar de las actividades deportivas y recreativas junto al resto de los asistentes.
La iniciativa se llevó adelante en el marco de la sexta edición del Pep Summer Camp, organizado por la Fundación Guardiola Sala y desarrollado en el Hotel Condes del Pallars, en Rialp, provincia de Lérida. Los chicos participaron como cualquier otro integrante del campus, con entrenamientos, juegos y distintas propuestas recreativas pensadas para todos los participantes.
El proyecto comenzó a gestarse varios meses atrás, cuando un joven palestino que reside en Barcelona se comunicó con los organizadores con el objetivo de hacer realidad el deseo de estos niños: conocer personalmente a Guardiola, una figura muy valorada en Palestina por las posiciones públicas que ha expresado en reiteradas ocasiones sobre el conflicto en Medio Oriente.
Durante una de las jornadas del campamento, el técnico visitó las instalaciones y compartió tiempo con los chicos. En distintos videos que luego comenzaron a circular en redes sociales se lo pudo ver conversando con ellos, saludándolos, sonriendo y participando de diferentes momentos del encuentro.
(Video: segre)
El compromiso de Pep
La iniciativa desarrollada en su campus de verano se suma a una postura que Guardiola ha mantenido públicamente en distintas oportunidades respecto del conflicto en Gaza. El DT ha utilizado su visibilidad para manifestarse en favor de la población palestina, especialmente de los niños afectados por la guerra.
En uno de esos pronunciamientos, realizado durante un acto solidario en apoyo a Palestina celebrado en Barcelona y expresó: «Estamos con ellos, con todas las causas. Esto es un manifiesto por Palestina y por toda la humanidad».
Durante ese discurso también hizo referencia al drama que atraviesan miles de familias en la Franja de Gaza. «Cuando veo un niño en estos dos últimos años, por la televisión, grabándose a sí mismo, preguntándose dónde está su madre, que está derribada bajo las ruinas y él todavía no lo sabe, siempre reflexiono. ¿Qué deben pensar? Pienso que los hemos dejado solos y abandonados», sostuvo. En ese sentido, agregó: «Siempre pienso que nos dicen ‘¿Dónde están? Ayúdennos’, y hasta ahora no lo hemos hecho. Estamos delante del mundo para demostrar que estamos del lado de los débiles».
Apoyo, repercusión y críticas por su postura
Las acciones del entrenador despertaron numerosas muestras de respaldo, aunque también generaron cuestionamientos. Uno de los pronunciamientos más fuertes llegó desde el Consejo Representativo de los Judíos del Gran Manchester, que cuestionó la exposición pública del técnico sobre el conflicto.
Desde la organización señalaron que Guardiola «es un entrenador de fútbol» y consideraron que debería concentrarse en su actividad deportiva. Además, le reprocharon no haberse pronunciado sobre el ataque ocurrido el año pasado contra una sinagoga en Heaton Park, en Manchester, donde murieron dos fieles. «Imploramos a Guardiola que sea más cauteloso con su lenguaje dado el importante riesgo que sufre nuestra comunidad», expresaron desde la entidad.
Más allá de las críticas, el campus de verano volvió a convertirse en un espacio de inclusión para los 28 chicos palestinos, quienes durante varios días pudieron compartir entrenamientos, actividades recreativas y momentos de convivencia junto a otros jóvenes, en una experiencia que buscó ofrecerles un entorno diferente en medio de las consecuencias que deja la guerra en Gaza.

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