Paso de la Patria enfrenta, con claridad, dos situaciones. La primera, las consecuencias de El Niño, crecida del Paraná, sus desbordes, anegamientos, aislamientos, pérdidas materiales, muchos destrozos de muebles y electrodomésticos. La segunda situación que enfrenta y, tal vez la más grave, la falta de asistencia en tiempo y forma, demorada, retaceada, lo que generó un tremendo impacto en la población y anegamientos que podrían haberse evitado.

La burocracia, las diferencias políticas, la sordera y tantos otros adjetivos que se pueden aplicar y, que podrían haber minimizado el impacto de las inundaciones, fueron una constante desde el 12 de junio, día en que se anunció oficialmente el inicio del fenómeno El Niño.

Desde ese día, se empezó «el balconeo», a la ausencia de decisiones, las demoras, la reiteración de críticas a la gestión anterior, cuando no caen en la cuenta que van a cumplir un año de mandato en el gobierno.

Esto no ocurrió. Se optó por actitudes que nada tienen que ver con la relación madura de un Municipio y la provincia.

La fotografía de la portada, forma parte del momento en que se rompe la defensa y el Paraná inunda barrios, provoca el desborde de riachos como el Huajó.

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