“Esperá que me pongo los lentes para relajar la vista… Estoy acá sentado desde ayer haciendo notas, ja”. Adriano Tomás Custodio Méndes, el único caboverdiano —y el primer africano— en jugar en la Argentina, repasa el listado de llamados pendientes y se ríe: “Por el Argentina vs. Cabo Verde, creo que en este momento soy el tipo más requerido del país, ja”.

La agenda irrumpe en la calma con la que transcurre sus días. A los 64 años, Adriano Tomás Custodio Méndes está instalado en La Plata, donde lleva una vida tranquila: trabaja como profesor en una escuelita de fútbol y dirige al Senior de Estudiantes. Después de 52 años en la Argentina, se define como «más argentino que caboverdiano».

Sin embargo, la histórica clasificación de Cabo Verde a los 16avos de final del Mundial volvió a ponerlo en el centro de la escena. En diálogo con Olé, el único caboverdiano y primer futbolista africano que jugó en el fútbol argentino admite que este será «el primer partido en el que no voy a gritar un gol». Además, analiza el presente del seleccionado dirigido por Bubista, recuerda cómo fue abrirse camino como futbolista africano en la Argentina de los años 80 bajo las órdenes de Bilardo en Estudiantes y deja su mirada sobre Messi, Scaloni y el duelo que enfrenta a las dos tierras que marcaron su vida.

Custodio Mendes, el caboverdiano-argentino.Custodio Mendes, el caboverdiano-argentino.

-Son días especiales…

-Muy especiales. Estoy feliz desde que Cabo Verde haya entrado al Mundial. Sabemos las debilidades y las capacidades de cada uno, lo que puede dar y lo que no puede dar. Yo nunca imaginé que iba a ver a Cabo Verde jugando un Mundial. Así que imaginate que lo estoy disfrutando. Nadie sabía dónde quedaba Cabo Verde y hoy todo el mundo sabe qué es Cabo Verde y dónde queda. Entonces, cuando te pasa algo así, decís: «Ya ganó». Con solo participar ya está.

-Bueno, pero ahora buscará seguir ganando…

-Claro, ojalá podamos hacerlo contra Argentina, ja.

-¿Cómo vivís este momento?

-Tengo el corazón partido, hermano. Yo sé de dónde vengo, dónde nací y cuáles son mis raíces. Vine de muy chico y, obviamente, Argentina me dio todo, todo, todo. Pero tampoco voy a traicionar mi sangre ni mis raíces. Voy a mirar el partido sin ningún fanatismo, ni para un lado ni para el otro. En este momento soy feliz.

-¿Por qué?

-Porque el regalo más grande que quería Cabo Verde era jugar contra Argentina, que es Argentina, y contra Messi. Eso ya es una victoria para Cabo Verde y me pone contento.

 (AP Photo/David J. Phillip) (AP Photo/David J. Phillip)

-Pero si hace un gol Cabo Verde, ¿lo vas a gritar?

-¿Ni un gol de Cabo Verde ni uno de Argentina?

-No. Va a ser la primera vez en mi vida que, si hay un gol, no lo voy a gritar.

Custodio Mendes llegó a la Argentina con apenas 12 años, en un contexto atravesado por cambios profundos en su vida familiar. Su hermana ya se encontraba viviendo en el país, adonde había emigrado junto a su madre, aunque su madre luego regresó a Cabo Verde, dejando a los hermanos separados durante un tiempo. Recién al arribar a la Argentina, Adriano pudo conocer a su hermana, a quien no había visto antes.

La infancia estuvo marcada por una ausencia total de sus padres. Quedó huérfano muy chico, una experiencia que recuerda como determinante en su vida: “Fue difícil. Tan chico, sin papá y sin mamá… Te llevaron más de la mitad de tu vida”, dice. Con el paso del tiempo, convirtió ese dolor en un aprendizaje que transmite a sus propios hijos, insistiendo en la importancia de valorar la presencia de los padres y de aprender a convivir con los errores cotidianos. Sus padres habían fallecido por enfermedad, en un proceso que lo obligó a madurar de manera prematura y a construir su camino prácticamente desde cero en un país nuevo.

Adriano Custodio Mendes.Adriano Custodio Mendes.

En la Argentina fue donde Adriano Tomás Custodio Méndes inició y desarrolló toda su carrera futbolística profesional. En 1981 debutó en Estudiantes de La Plata, club en el que se desempeñó hasta 1984 y donde tuvo como entrenador a Carlos Bilardo, una etapa que marcaría profundamente su formación. Luego pasó a Temperley entre 1985 y 1986, y a partir de allí construyó una extensa trayectoria que lo llevó por distintos clubes de Sudamérica. En ese recorrido defendió camisetas de Danubio, Blooming, Cerro Porteño, Colón, San Martín de Tucumán, Santiago Wanderers, Deportivo Táchira, Chacarita, Deportes Iquique y Universidad Católica.

-¿Cómo era ser africano y jugar en el fútbol argentino en los 80?

-Sí. Imaginate que en divisiones inferiores no había jugadores negros y menos extranjeros. Creo que, viniendo de Europa o de África, yo era el único. Fui el único, más en esa época.

-¿Sufriste discriminación?

-Algunas veces sí. Pero cuando empezás a entender las situaciones, es como que ya no te molesta. Si te dicen negro… y sí, soy negro, ¿qué quieren que me digan? Después te acostumbrás. Aparte vivo en un país donde al flaco le dicen gordo, al gordo le dicen flaco, al rubio le dicen negro y a la rubia le dicen negra. Entonces te vas adaptando a la gracia y a la cultura de este hermoso país. Después ya nada te molesta.

Adriano Custodio Mendes en Estudiantes.Adriano Custodio Mendes en Estudiantes.

-¿Qué te queda de la cultura caboverdiana después de tantos años viviendo acá?

-Hay cosas que no perdés. Por ejemplo, sigo comiendo cachupa, nuestra comida típica, ja.

-¿Qué te dejó Bilardo en Estudiantes?

-Cuando trabajás con él es verdad que se te mete en la cabeza, pero también te deja un montón de enseñanzas. Y yo siempre digo que si no prestaste atención o no aprendiste, perdiste vos.

-¿Hay algo que te haya quedado hasta hoy?

-Todo. Con él aprendí de qué manera moverme dentro de la cancha, cómo caminarla, cómo buscar los espacios… Todo eso me ayudó a jugar hasta muy grande.

-¿Bilardo o Scaloni?

-No, de eso no me gusta hablar porque no existen las comparaciones. Lo mismo cuando dicen Maradona o Messi. Tuvimos a los dos más grandes del mundo.

A Custodio lo dirigió Bilardo.A Custodio lo dirigió Bilardo.

-Ya sos prácticamente argentino. La gente te presenta como «el caboverdiano que jugó en Argentina», aunque en realidad sos más bien un argentino nacido en Cabo Verde…

-Exactamente. Sí. Hace 52 años que estoy acá. Toda la vida.

-¿Qué tiene que atender Argentina de Cabo Verde? ¿Qué cualidades tiene el equipo?

-Son buenos técnicamente. Físicamente también tienen mucho. Pero lo bueno es que tratan de jugar al fútbol. No son agresivos, no van a pegar una patada de mala leche. Intentan jugar. Va a ser un buen partido porque Argentina también juega. Y bueno, ya sabemos lo que es Argentina. Es un partido para que el seleccionado de Cabo Verde disfrute. Y creo que va a ser así.

-¿En qué nivel histórico está este Mundial para Cabo Vede?

-El hecho más importante de la historia de Cabo Verde fue su independencia en 1975. Primero viene eso, después el Mundial.

-Es enorme…

-Nadie lo esperaba. Yo, como caboverdiano, no esperaba ver a Cabo Verde en un Mundial. Hace seis meses iban unas 200.000 personas a visitar Cabo Verde y ahora ya superó el millón.

-¿Vas a volver a festejar a Cabo Verde si le gana a Argentina?

-Dios te oiga.

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